Friday, December 31, 2010

Sunday, July 12, 2009

Pavesiana de Mark Rothko




Mark Rothko fue llegando a la monocromía oscura y a la muerte.


Un día se abrió las venas


y vino ella y tuvo sus (r)ojos.

Saturday, March 21, 2009

Y viene la vida



Siempre viene la muerte y tiene mis ojos,
pero hoy vienen mis ojos.
Pocas veces vienen mis ojos.
Hoy puedo leer el bello nombre de Beatriz Viterbo.
Y viene ella,
y viene la vida.

Friday, August 08, 2008

Después de leer a Camus

Albert Camus


"No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio"

Albert Camus.


Tengo más de tres días en esta ciudad. Desde el balcón de la casa donde vivo contemplo el mismo paisaje. Tres días de miradas al verde de un valle, al lecho de un río, al esplendor de unos árboles, al rostro de un cielo. Mirar bastante hasta que lo contemplado se renueve y no parezca el mundo una monotonía. Ese parece ser hoy mi único propósito de vida.

Hacia la tarde observé nuevos árboles, al borde de La Ribereña. Al principio me entretenían los carros, el ruido y unos niños que jugaban en el jardín cercano. Pero logré concentrarme y al descubrir los nuevos árboles sentí una calma total, una desusada serenidad y pude escuchar mi silencio interior. Miraba y saboreaba mi espíritu.

Tras de mí, un árbol nim crece lentamente. No sé si saberlo cerca me hace más feliz y tranquilo. Sé ahora que hay sentimientos de satisfacción por pequeñas cosas que nos pasan. Por ejemplo, por contemplar solos, y dichosamente, un paisaje. Una especie de secreta ética de la felicidad convierte al hombre en un ser alegre, sin explicaciones y sin más constatación que la de sentirse en comunión apacible con el mundo.

Monday, December 31, 2007

Pavesianas (VI). El poeta despide el año con la agilidad del gato

Estudio de Pavese

Cierro este año 39 en un estado de anhelo,
seguro de sí.

Poseo
intelectualmente
la agilidad y la fuerza contenida del gato.

No he desvariado.
He vivido para crear.
En compensación
he temido mucho la muerte
y he sentido el horror del cuerpo
que puede traicionarme.

Ha sido el primer año digno de mi vida.

Thursday, December 06, 2007

No soy el gato de Pavese


Yo soy el gato, pero no soy el gato de Pavese.

Soy, en verdad, el gato que salió de la habitación 49 del Hotel Roma ese día.

Pero aunque sólo pasara por allí,
déjenme decirles
que todavía lo veo cuando viene la muerte...

Sunday, February 18, 2007

Pavesianas (V)


Trato de elevar mi alma
y de decirle a ese árbol
que voy por sus ramas
como cuando chico.

Sopla el viento
y las ramas dejan caer
las gotas de agua
retenidas en sus hojas.

Una sola gota me bastará
para la verde elegía de esta mañana.

Saturday, February 03, 2007

Pavesianas (IV)



Desmemoriado,
detenido frente a un campo,
frente a un cielo claro,
me sorprende la furia repentina
de no ser más yo.

Yo no existo.
Existe el campo.
Existe el cielo.



(Ilustración: Cielo y campo. Irma Bernasconi)

Monday, January 15, 2007

Pavese y Ninfa


Lectura de la mañana: el díalogo entre Leucótea y Ariadna en el libro de Pavese, “Diálogos con Leucó”. Leucó le dice a Ariadna: “...los dioses son el lugar, son la soledad, son el tiempo que pasa (...) Ahora estás sola y esperas a un dios (...) ...es un dios nocturno. No temas”. La ninfa Leucótea acaba de aparecérsele como mensajera de Dioniso, quien pronto vendrá a rescatar a Ariadna, definitivamente abandonada por Teseo.

Interrumpo. Ninfa, la conserje, acaba de tocar la puerta. Viene a limpiar el apartamento.

Ninfa se llama Ninfa. No es un invento literario para armonizar con mi comentario anterior. Por algo se llama Ninfa. Por algo llegó en este momento.

Saturday, January 13, 2007

Pavesianas (III)

Torino

Terminé la noche en el café de la estación.
Todas las calles estaban vacías.

Aquí la niebla era el vapor de la máquina express,
y un olor más frío que venía de afuera.

Era olor del carbón y de los trenes.

Dios me gustaba en esa madrugada.
Todos dormían. También Linda.

¡Si hubiera tenido la guitarra!

Pavesianas (II)

Constance Dowling

Pensando en ellas el 14 de enero de 1950

Volviendo a pensar
en las hermanas Dowling.

Sé que he perdido una gran ocasión...

He aquí que Roma
se colorea en el recuerdo.

Friday, January 05, 2007

Pavesianas (I)


No sé si vengo de la colina o del valle,
de los bosques o de una casa con balcones.

Este pueblo, donde no he nacido,
durante mucho tiempo fue para mí
el universo.

En él se cultiva la uva
y se vende en Canelli,
se recogen las trufas
y se llevan a Alba.

Para mí las colinitas de Canelli
son la puerta del mundo.

Wednesday, January 03, 2007

Sólo faltó el gato

Habitación 49 del Roma

El poeta había escrito en 1940 lo que podría considerarse una premonición de su muerte, que ocurrió, como se sabe, en 1950 en el "Roma" de Turín (habitación 49, tercer piso). El poema se titula El paraíso sobre los tejados y forma parte de Lavorare stanca. Copio sus nueve estrofas finales:

No será necesario abandonar el lecho.
Sólo el alba entrará en la estancia vacía.
Bastará la ventana para vestirlo todo
con una tranquila claridad, casi una luz.
Una sombra pálida se posará sobre el rostro supino.
Los recuerdos serán como grumos de sombra
aplastados, semejantes a viejas brasas
en el camino. El recuerdo será la llama
que aún ayer mordía en los ojos apagados.

(Cesare Pavese, El paraíso sobre los tejados)

El oficio de sufrir

Otto Dix
Italo Calvino se encuentra ante un manuscrito de Pavese. Nada menos que ante El Oficio de Vivir. Se acerca al voluminoso portafolio y lo abre, sólo después de vencer la reverente inhibición que le suscitan las páginas íntimas de su admirado amigo. Einaudi le ha encargado la edición y el prólogo del diario de Cesare Pavese, a casi dos años de la muerte del dolido piamontés. Con una mezcla de respeto pudoroso y de mirada atenta de editor, Calvino inicia el recorrido que le permite descubrir la terrible procesión que por dentro llevaba el más lúcido y sufrido de los escritores italianos del siglo XX. No hallará la descripción minuciosa de decepciones y fracasos amorosos, sino el tenaz efecto de los mismos. No se topará con los relatos de rechazos y desdenes, sino con sus secuelas. Italo Calvino verá el terreno ya devastado, así como el esfuerzo inmenso de Pavese por recuperarlo, día tras día, palmo a palmo. Creo que más o menos así lo dice en alguna parte el autor de Las ciudades invisibles.

En las páginas de El Oficio de Vivir un hombre contrariado y solo, reflexiona y lucha. Con secreto heroísmo, Pavese escribió en ese libro mucho más que una poética o una teoría literaria: escribió la historia de un incendio inclemente y continuado: el de su alma.

Saturday, December 30, 2006

Aunque es de noche

Waterhouse

Ya es de noche.
Aunque es de noche,
mi nave avanza.
y se empeña en desafiar la nieve.

Fervor del 31




FINAL DE AÑO

Ni el pormenor simbólico
de reemplazar un tres por un dos
ni esa metáfora baldía
que convoca un lapso que muere y otro que surge
ni el cumplimiento de un proceso astronómico
aturden y socavan
la altiplanicie de esta noche
y nos obligan a esperar
las doce irreparables campanadas.
La causa verdadera
es la sospecha general y borrosa
del enigma del Tiempo;
es el asombro ante el milagro
de que a despecho de infinitos azares,
de que a despecho de que somos
las gotas del río de Heráclito,
perdure algo en nosotros:
inmóvil.

JORGE LUIS BORGES (Fervor de Buenos Aires)

Tuesday, December 26, 2006

Artaud y José Miguel del Pozo




















José Miguel del Pozo inició un blog (http://veoficciones.blogspot.com/) y dentro del blog dio comienzo a un diccionario de poetas. La “A” le correspondió a Antonin Artaud.

Hace poco me sorprendió gratamente cuando me mostró lo que estaba leyendo en esos días. Se trataba de Carta a la vidente, de Artaud. Ahora leo sus opiniones acerca del sufrido marsellés, ese lúcido artista del siglo XX que nos legó, según Susan Sontag, toda una “teología de la cultura” que debemos atender más que a cualquier otro "sistema" filosófico o político.

José Miguel declara en el blog ser un “fotógrafo poco profesional”. Por cierto, acabo de mencionar a la Sontag, a propósito de Artaud, y recuerdo que ella escribió cosas excelentes sobre la fotografía, aparte de haber sido la amante de una fotógrafa célebre y celebrada. “Azar concurrente” diría José Miguel, citando a Lezama y atribuyéndome generosamente a mí la infalible expresión del etrusco de La Habana.

Espero, José Miguel, que sigas con el blog, que persistas en las lecturas, que conformes el diccionario y que seas siempre un fotógrafo poco profesional.

(La foto de Artaud es de Man Ray)

Friday, August 25, 2006

Dos poetas argentinos


Julio Llinás y Francisco Madariaga

Ignoro la fecha de la foto. ¿Años sesenta? ¿Finales de los cincuenta? Lo cierto es que ambos fueron muy amigos y estuvieron vinculados a los llamados surrealistas argentinos. Léase Pellegrini, Ceselli, Molina, Bailey.

Llinás compartió en París residencias, tabernas y mesas con varios pintores venezolanos en los años cincuenta (Jesús Soto y Mario Abreu, entre otros). Madariaga estuvo en Venezuela en la Semana de la Poesía organizada por Santos López en el año 1995. Fue muy amigo de Juan Sánchez Peláez, el poeta venezolano que le inspiró un hermoso texto en uno de sus últimos libros.

En Querida vida, Julio Llinás escribió sobre Madariaga de esta manera:

"Aparte de nuestra vieja amistad y de la mutua consideración por nuestra poesía, a Francisco (Coco) Madariaga y a mí nos unía algo acaso más fuerte: éramos hombres de campo y de a caballo. Coco era dos o tres años mayor que yo y estaba muy enfermo de un extraño mal, a tal punto que yo intuía y temía su pronta desaparición.// Por mi parte, aunque aún no se me había aparecido el tumor en la vejiga, mi arritmia cardíaca y mi edad me mantenían en estado de latente moribundia. // En el acto de presentación de su último libro En la tierra de nadie en el que hacía un retrato verbal mío, leí estas páginas que eran una retribución y, en el fondo, una despedida:

`Llegó una noche de septiembre como una aparición de terciopelo, con la verdad de la pureza y la misión de imponer, secretamente, una presencia invisible como el oxígeno. Entre lagunas y palmares, siempre al costado de las ciudades inmensas, de las inmensas ruindades y traiciones, del oportunismo de las antesalas y de esa retórica de niños cantores, amarga como la baba del sapo, llegó para imponer una poesía verdadera y honda, enraizada en su sangre y en el más bello paisaje del hombre: la memoria (...). Don Francisco, este Julio que hoy le habla, ha querido obsequiarle, a su vez, este retrato desmañado. Ya está zumbando en el aire el lazo de la gran edad. Montemos a caballo, hermano. Usted su tordillo negro, yo mi gateado. Un crepúsculo de oro nos aguarda`.//

Poco tiempo después, murió Madariaga. En cuanto a mí, bueno, ya veremos".

P.D: En Venezuela fueron compañeros de viaje de Madariaga en su incursión llanera, Luis Alberto Crespo e Igor Barreto, a quienes dedico hoy este recuerdo.

Tuesday, August 22, 2006

Sunday, August 20, 2006

Erik Satie


Erik Satie

20-08-06: Quisiera escribir un poema acerca de un encuentro fortuito, revelador, crucial. ¿Tendré que inventármelo o recordaré alguno que me haya sucedido? Sería así:

Pongamos que voy caminando por una calle de Montmartre y algo me seduce de repente. Es un sonido sagrado y algo más que no descifro. Descubro casi al instante que estoy ante una verdadera maravilla y compruebo que no podía ser de otra manera, porque se trata -nada menos y nada más- que de Dios en persona o de Erik Satie vuelto a nacer con toda su locura.